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Nuestra comarca ha sido habitada desde la prehistoria, con los importantes ejemplos de las cuevas del macizo del Montgrí y el importante conjunto megalític conservado a las Gavarres y al macizo de Cadiretes. Los romanos no se olvidaron de la zona, y el Baix Empordà fue romanitzat como todos los territorios del Imperio. Mientras que restan muchos vestigios de la romanización, es difícil de copsar el paso de los visigodos y los árabes, puesto que la proximidad con el Reino Franco hizo que rápidamente se crearan unos condados independientes comandats por señores feudales. El que abrazaba la mayoría de las tierras baixempordaneses era el condado de Empúries.La época medieval es la que ha dejado una huella más notable y visible en nuestra arquitectura y urbanismo, como lo patentizan los numerosos pueblos que conservan fortalezas y vestigios de este periodo.
El Baix Empordà también sufrí las crisis del siglos XVI, XVII y XVIII: bandoleros, piratas, desastres atmosféricos, guerras, el Decreto de Nueva Planta. A principios del siglo XIX tuvo lugar la escalofriante Guerra del Francés, que dejó una impronta muy fuerte en la mentalidad de nuestra gente. Y cuando apenas se empezaba a notar un cierto redreçament económico llegó la fil·loxera; el descalabro económico y social provocado por esta plaga tuvo como consecuencia la emigración de muchos ampurdaneses a las colonias españolas de América.
A final de siglo, la Renaixença catalana hizo surgir un espíritu asociativo muy fuerte: ateneos y partidos políticos dieron un fuerte empuje cultural a la comarca. El inicio del siglo XX confirmó la pérdida de la última colonia americana, Cuba, y se inició un periodo de permanente inestabilidad política: golpes de estado, dictadura, república. Este ambiente político, social y económico inestable desembocó en el estallido de la Guerra Civil. Nuestra comarca, debido a la proximidad de la frontera, vio como muchos de sus morían o marchaban en Francia, pero la llegada del turismo dio un nuevo impulso a la economía ampurdanesa. El 1978, finalmente, se instauró la democracia, que comportó la recuperación de la libertad de disfrutar de nuestras tradiciones, nuestra lengua y nuestra cultura . |